Los materiales magnéticos blandos nanocristalinos son una clase de materiales avanzados que han atraído mucha atención en los últimos años debido a sus propiedades únicas y posibles aplicaciones. Estos materiales consisten en granos a escala nanométrica, que suelen tener un tamaño de entre unas pocas y varias decenas de nanómetros, lo que resulta en una microestructura ultrafina. Esta estructura de grano fino permite propiedades magnéticas mejoradas, como alta permeabilidad, baja coercitividad y bajas pérdidas en el núcleo, en comparación con los materiales magnéticos blandos convencionales. El rendimiento mejorado de los materiales magnéticos blandos nanocristalinos los hace muy adecuados para diversas aplicaciones tecnológicas, como la electrónica de potencia, los transformadores, los sensores y el blindaje electromagnético. Por ejemplo, las cintas nanocristalinas son tiras delgadas de material diseñadas a escala nanométrica para poseer propiedades y características únicas. Estas cintas suelen estar compuestas por estructuras cristalinas altamente ordenadas con tamaños de grano del orden de unos pocos nanómetros, lo que les confiere una resistencia y durabilidad excepcionales.